HABLEMOS CARA A CARA...

Como futuras trabajadoras sociales, nos gusta visibilizar esta cara oculta de la sociedad. Los cuidados son los que nos dan la vida y los que nos mantienen. ¿Estáis de acuerdo? 

Ahora sí... más invisibilizados que los cuidados, están las mujeres, a las que han atribuido por obligación el rol de ejercer este trabajo. Casi la totalidad de los cuidados que se ejercen son por mujeres. ¿No creéis que es algo injusto? ¡Habrá que hacer algo! Desde este blog, queremos dar a conocer la importancia de estas, de su gran labor. Si los cuidados son vida y son ejercidos en su mayoría por mujeres... ¡LAS MUJERES SON VIDA! Por ese hecho, hay que reconocer las labores ejercidas, hay que reconocer que los cuidados son esenciales. 

Además, las y los profesionales del trabajo social, formamos parte de esta gran labor,  desarrollando nuestros recursos y competencias para dotar a los familiares y a las persona que necesitan cuidados de aquellas herramientas que les ayuden a conseguir una vida plena dentro de los límites que ellos mismos tengan. Debemos trabajar con las necesidades personales de los usuarios y con las de sus familias para que ellos mismos puedan gestionarlas y satisfacerlas. 

Nuestra actuación profesional y los distintos roles que puede adoptar el trabajador/a social, son indispensables y necesarios a la hora de que estas personas consigan un bienestar social que aumente la calidad de sus vidas. El Trabajo Social ofrece la oportunidad de satisfacer las necesidades psicosociales, espirituales y biológicas.

No debemos olvidar, que los cuidados, forman parte de nuestra vida. Dejemos de lado el mito de que no son necesarios. Pasemos a una sociedad donde los cuidados sean visibles, completamente remunerados y valorados. Tengamos en cuenta también la importancia, casi siempre invisibilizada, de los trabajadores sociales en este ámbito.

Los cuidados son esenciales, los trabajadores y trabajadoras sociales, también. “Somos necesarios/as, somos responsables, somos Trabajo Social.”

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